El traductor (II, parte final) — The Translator (II, final part)

Francisco Martínez
3 min readOct 20, 2017

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El traductor (II, parte final)

En su mano derecha portaba un objeto hexagonal y en la izquierda una pequeña esfera. Una lectura holográfica de la pieza hexagonal mostraba el contenido, que tuvimos que desencriptar, de los detalles del sistema solar Alfa Centauri. La esfera sin embargo contenía información más general sobre el Cosmos, la materia, los objetos que lo forman y las innumerables leyes que rigen su evolución.

A la momia la llamamos ‘el traductor’ porque a medida que interpretábamos la información contenida en aquellos objetos, ésta se podía descifrar bajo distintos lenguajes, unos desconocidos, otros ya desaparecidos, pero la mayor parte de ellos estaban vigentes en la galaxia.

El hallazgo venía a confirmar la teoría, ya expuesta cien años atrás, sobre la llamada ‘alienosis’. Según esta teoría, los seres humanos somos una anomalía de alienígenas, una degeneración de aquellos que visitaron la Tierra en épocas remotas.

Absorto en aquellas meditaciones, no me percaté del hecho extraordinario que estaba teniendo lugar detrás de mí. Mi colaborador gritó mi nombre y al volverme pude ver como desde el interior de las cuencas de los ojos, dos luces brillantísimas preludiaban la aparición de dos seres ínfimos pero con una prodigiosa anatomía humana. Con una nítida comunicación telepática nos advirtieron que éramos sus rehenes y que no saldríamos nunca de la excavación.

Estoy intentando dejar constancia de todos estos hechos en un servidor astral, cuyo código de acceso figura en uno de mis molares, para que si algún día nos encuentran, sepan lo que nos ocurrió.

The Translator (II, final part)

In his right hand he carried a hexagonal object and on the left a small sphere. A holographic reading of the hexagonal piece showed the content, which we had to decrypt, of the details of the Alpha Centauri solar system. The sphere, however, contained more general information about the Cosmos, matter, the objects that form it, and the innumerable laws governing its evolution.

We called the mummy ‘the translator’ because as we interpreted the information contained in the objects, it could be deciphered using different languages, some unknown, others already disappeared, but most of them were in force in the galaxy.

The finding came to confirm the theory, already exposed a hundred years ago, about the so-called “alienosis”. According to this theory, humans we are anomaly of the aliens, the degeneration of those who visited Earth in remote times.

Absorbed in those meditations, I did not realize the extraordinary fact that was taking place behind me. My collaborator shouted my name and when I turned I could see how from inside the eye sockets, two bright lights got ahead the appearance of two tiny beings, size like a dragonfly, with a prodigious human anatomy. With clear telepathic communication they warned us that we were their hostages and that we would never escape from the excavation.

I am trying to record all these facts on an astral server, whose access code appears in one of my molars, so that if they ever find us, know what happened to us.

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Francisco Martínez

Telecom engineer. International Relations, Translations.